Angel de la muerte


Previamente exploramos términos complementarios y opuestos en salud, de modo que en esta entrada estaremos abordando un punto complementario y opuesto a la psicopatía en pacientes: las conductas psicopáticas en personal sanitario.

En la República de Panamá estamos experimentando cambios sociales a los que no hemos estado expuestos nunca: el posible asesino en serie de mujeres turistas y el “Salvaje Bill” en las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro, el presunto homicida y caníbal que se dice descuartizó y cocinó a su pareja en Bugaba, provincia de Chiriquí, la falsa paciente de cáncer en la provincia de Panamá…

Es posible que exista entre las filas del personal sanitario, en este preciso momento, un fenómeno que tampoco hemos visto antes: personal sanitario asesino.

Empecemos con el concepto de “ángel de la muerte”, una rara forma de criminal que ocasiona daño o muerte de forma intencional a los pacientes a su cuidado. A diferencia del síndrome de Munchhausen por proximidad, que busca atención, los ángeles de la muerte buscan permanecer en el anonimato.

Usuamente son enfermeras que emplean su posición de poder para decidir cuáles pacientes a su cargo deben morir (o sufrir). Existen tres tipos de ángeles de la muerte:

  1. Los asesinos misericordiosos: Creen que sus víctimas están sufriendo más allá de cualquier ayuda y los matan para aliviar su dolor.

  2. Los sádicos: Ejercen su control y conocimiento por placer en sus víctimas.

  3. Los héroes malignos: Ponen en peligro la vida de sus víctimas para luego proceder a “salvarlos”.

Como mencionamos, son usualmente enfermeras, que pueden ser identificadas por cinco banderas rojas:

  1. Alta incidencia de muertes en sus turnos.

  2. Historia de inestabilidad mental o depresión.

  3. Crean ansiedad entre colegas.

  4. Suelen poseer fármacos en casa o en armarios de vestidores.

  5. Aparentan tener desórdenes de personalidad.

Los criminólogos que han investigado estos casos también encontraron que los ángeles de la muerte:

  1. Solían cambiar de hospitales con frecuencia,

  2. Buscaban trabajar exclusivamente en turnos nocturnos,

  3. Tenían problemas disciplinarios y de relaciones interpersonales,

  4. Gustaban hablar de la muerte y

  5. Mostraban comportamientos raros cuando alguien moría en sala.

También encontraron que el método de elección era en envenenamiento con combinaciones de medicamentos de uso hospitalario, que incluían relajantes musculares, opiáceos y potasio, pero también sustancias no fármacos, como soluciones limpiadoras como hipoclorito de sodio (“Cloro” o lejía). Rara vez optan por otros métodos como la sofocación.

¿Será posible que estemos próximos a encontrar un “ángel de la muerte” en algún hospital proximamente? Si les pareció interesante, demuestrenlo con un “pulgar arriba”. De llegar a 100 “me gusta”, les presentaremos el tema: “Médicos Asesinos”.